"Sólo tiene una voz, y anda con cuatro pies por la mañana, dos al mediodía y tres por la noche..." Y Edipo se vio forzado a desentrañar las enigmáticas palabras proferidas por la Esfinge.
Todos conocemos la respuesta al enigma y el final de la Esfinge; sin embargo, no puedo evitar el sentirme en ocasiones mucho más próximo a la esfinge que al propio Edipo. En nuestra camino no sólo reflexionamos y desentrañamos acertijos: también nos erigimos en auténticas esfinges proponiendo enigmas que a otros toca resolver. Y es que, en definitiva, es facultad propia del ser humano el hacerse entender por medio del habla.
Por todo ello, surge este blog como lugar de intercambio verbal entre alumnos y docentes. ¿El tema? Griegos y romanos, es decir, el hombre. ¿El papel? Que cada cual elija si desea ser Edipo o esfinge.
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